Dirección obligada o un episodio
De la saga, que entretiene a mi vista
Un poco destartalada, navegando por
La Web herró mi pensar,
Buscando curvas que me puedan excitar,
Sin sentido o razonable, algo en vano
Que me deja inestable, culpable,
Mirándome al espejo,
Siento ser todavía un pendejo,
No alcanzando el dominio propio,
Me pierdo como otros en el opio,
Una droga oculta, que tras mis vestimenta
Me manipula, como una marioneta, me sepulta…
Giro el rostro y una luz me enceguece,
Siento un golpe en la cabeza y me desvanece…
Sobre el piso yace mi cuerpo
Mientras yo como espíritu lo contemplo,
Un ángel a mi costado, me dice:
“Te mostrare lo que ha pasado”
Imágenes en mi mente me hace recordar,
Toda una vida y empiezo a llorar,
Me lleva a la situación
En que yo llorando pedía al señor,
Parar todo el daño que hacían a mi corazón,
Detener el mundo, para hacerle culto,
Después me mostraba las veces en que jure,
En toda falle…
Hacerme pensar lo equivocado estoy,
Esa es la razón de todo lo que vivo
Hoy…
Al yo fallarle lo dañe
Y si no paro esto ahora,
Por más tiempo lo dañare…
Eso es lo que no quiero,
Perder un amigo que en los momentos
De tristeza me llena de consuelo…
Por eso no puedo decir que té quiero,
Por la razón única que te amo
Y gracias por recordármelo…