Regálame calor y una sonrisa,
Hazlo de prisa que me congelo,
Ya no siento mis manos ni
Mucho menos mis dedos.
Como témpano de hielo se están
Quedando mis grandes piesecitos,
Blíndame calor te lo suplico, no quiero morir
Con este frió desgarrador, déjame
Por última vez besar sus labios
Y decirle que siento temor,
De perderla sin haberla tenido,
De no verla jamás sin antes haberle dicho:
¡Que me encanta!, ¡que me desvela!
¡Que es mucho más que una Doncella!
Que sin ella, en este momento me sentiría
Como el cielo sin estrellas,
¡Vació! ¡Incompleto! Solo regálame
Un poco de calor y permíteme por un instante
Besar sus labios para calmar mí temor.