Una puñalada se incrusta en mí
Pecho, la has clavo tú, a quien
Más amo, y eso me tiene desecha,
Ya no como, y por las noches
Me desvelo, pienso con quien
Estarás, y a quien le dirás te quiero.
Lloro por las noches
Encerrada en mí cuarto,
Ese que nos vio besar
Tantas veces nuestros labios,
Y nuestra piel desenfrenadamente,
Pero recuerdo lo que has hecho
Y eso es hiriente.
No pienso en mí,
Descuidada de mi belleza comienzo a morir.
La lentitud de mis pasos
Refleja la tristeza,
Esa que yace sobre mis hombros
Y me arrastra con pereza.
Vago sin sentido,
Con audífonos en mis oídos,
Oyendo esa canción,
Una que me dedicaste un domingo,
Cuando triste estaba yo…
Voy a colegio y ahí te veo nuevamente,
Pero ya no eres el mismo,
Ese niño tierno que se acerco a saludarme,
Y encanto a mi corazón, pero después
De la misma formo lo destrozo…
La puñalada se ha quedado, junto con tu recuerdo,
Desilusionada de ti, lentamente muero,
Para luego renacer, y brindar a otro mi amor
Ese que no aprovechaste,
Y desechaste sin temor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario